Ésta es una de mis manías-miniplaceres que me doy hasta insconcientemente, no puedo evitarlo. Quizás se incluya dentro de esa faceta obsesiva-compulsiva que en ocasiones me aflora. En todo caso, si es algo tan minúsculo y que no hace daño a nadie no sé por qué no iba a explotarlo... Justo en eso iba yo pensando el domingo cuando me escapé a dar un paseo (porque, sí, pude librarme de la maldita mesa electoral jejeje). Lo que pasa es que se me acabó yendo un poco de las manos...
Ese lujo no consiste sino en pisar todo lo crujiente que me encuentre, principalmente hojas secas o cortezas de árbol (bichos no, gracias). ¿A vosotros no os pasa? ¿No sentís el irreprimible deseo de pisarlo y escuchar como cruje? Y cuanto más fuerte suena, más placer, por supuesto. Es un poco como cuando vas caminando y justo delante tuya aparece una naranja bebé, aun verde, que se ha caído prematuramente, ¡¿cómo no darle una patada a ver cuán lejos llega?!
Son pequeñas cosas, un poco tontas si queréis, pero que si dan satisfacción hay que atesorarlas, ¡que ya una vida suficientemente bastante espartana llevamos chic@s! Es por eso que el otro día, un mi jubilar estado de ánimo por mi súbita buena suerte, me di un atracón "güeno". No es la primera vez que me pasa, que empiezo haciendo algo, y como me gusta, me voy entusiasmando... Vamos, que soy un pelín obsesa (quizás ya habíais reparado ^^) y cuando me da por algo soy intensita. Este domingo fue con pisar estas delicias para las suelas del zapato:
Ese lujo no consiste sino en pisar todo lo crujiente que me encuentre, principalmente hojas secas o cortezas de árbol (bichos no, gracias). ¿A vosotros no os pasa? ¿No sentís el irreprimible deseo de pisarlo y escuchar como cruje? Y cuanto más fuerte suena, más placer, por supuesto. Es un poco como cuando vas caminando y justo delante tuya aparece una naranja bebé, aun verde, que se ha caído prematuramente, ¡¿cómo no darle una patada a ver cuán lejos llega?!
Son pequeñas cosas, un poco tontas si queréis, pero que si dan satisfacción hay que atesorarlas, ¡que ya una vida suficientemente bastante espartana llevamos chic@s! Es por eso que el otro día, un mi jubilar estado de ánimo por mi súbita buena suerte, me di un atracón "güeno". No es la primera vez que me pasa, que empiezo haciendo algo, y como me gusta, me voy entusiasmando... Vamos, que soy un pelín obsesa (quizás ya habíais reparado ^^) y cuando me da por algo soy intensita. Este domingo fue con pisar estas delicias para las suelas del zapato:
En definitiva, que acabé pisando todo lo que pillaba. Parecía que cada pie tenía vida propia al querer tirar para un lado distinto, esforzándose por alcanzar los "premios", y yo corriendo de un lado para otro de la acera mientras reía sola como una lunática.
Un abrazo compañer@s.