jueves, 5 de enero de 2017

El mejor canal de Youtube de la historia

   Y de la Historia. Cuando lo descubrí, allá por mayo, me ilusioné tanto que no me bastó con verme de corrido todos los vídeos que había hasta el momento en el canal , sino que me puse a buscar otros similares, divulgativos y amenos. Cuál fue mi sorpresa al ver la escasez de ellos. Ni siquiera encontré en inglés, sí muchos de ciencias puras, pero de ciencias sociales andaba la cosa cortita. Así que, vista la falta de alternativas, la subida de un vídeo de Pero eso es otra historia me emocionaba como si fuera día de descanso.

   El canal está organizado cronológicamente, es decir, comienza por el origen de la Tierra y va avanzando en la Historia. He aquí el primer vídeo subido:



   Mis vídeos preferidos son los de los mitos y leyendas, no me diréis que no son la leche frita:



   También tengo que decir que, gracias a este canal, me siento bastante imbécil, pues caigo en la cuenta de lo ignorante que soy. Y reparo en lo poco que estudiamos de Historia en la ESO, bachillerato, carrera... a pesar de lo importante que es para el individuo y la sociedad, el libre pensamiento y la democracia.



   Precisamente para paliar mi analfabetismo histórico me he propuesto volver a verme estos vídeos tantas veces como haga falta, hasta que me aprenda el grueso de la información que contienen. Una, que es muy friki y como ya no tiene que memorizar artículos se va a dedica a estudiar Historia (y física, música, idiomas...). De los problemas cerebrales ya venía yo avisando, que no penséis que es sólo por los últimos meses de estudio. Además, tampoco sé si puedo achacar toda la culpa de mis idas de olla a la oposición, que quizás venía yo ya así de fábrica.




   Si os gusta la Historia, se trata de un lujo que podéis aprovechar para los descansos, es lo que yo hacía ^^




   PorCierto: Espero que se porten bien los Reyes Magos, ¡seguro que habéis sido buenísimos este año!


Un abrazo compañerxs.

sábado, 31 de diciembre de 2016

2016, gracias

   Para cumplir con la tradición me paso por aquí a ultimísima hora, cuando aún me quedan cosas que cocinar, modelito por decidir y muchos amigos a los que felicitar (*empecé a escribir a las 13:30 horas...). Pero no podía parar de acordarme de mi última entrada del año pasado (Despidiendo el 2015, anhelando el 2016). Esa entrada me reclamaba una respuesta, un repaso de los "anhelos" pasados. Pero antes de entrar en ese repaso me gustaría dar las gracias a este año. 



   El 2016 ha sido el peor el mejor año de mi vida. Digno de maldición y de adoración, de olvido y de recuerdo, de sufrimiento y de felicidad. Es un año que no olvidaré jamás, hay fechas, personas y momentos marcados a fuego en mi ser. 2016, gracias por mucho:

  • Nuestra casita
  • La noticia de la boda
  • Mejoría en cantes
  • Sorpresa amigos
  • El pueblo
  • Miaru, tesoro
  • Volar tras primer oral
  • Salve
  • Lo orgullosa que estoy de mi RcB
  • La escapada playera
  • Todos juntos, todos
  • La inmensa ayuda de mi R.
  • MI SUEÑO
  • Paisajes verdes
  • Mi amiga Luchadora
  • Completos
  • Salud
  • Devolverme a C.
  • Las exquisitas tartas de mi madre
  • Drag
  • Regalitos post-aprobado
  • Mi compi
  • El clan del oso cavernario
  • Ara Malikian
  • Flores
  • Pequeña L.
  • Lo cohetes de mi M.
  • Cumple J.
  • La fuerza, valor y coraje para llegar hasta aquí
  • Los míos, que merecen mención aparte, increíble. Papá, mamá, RcB, abuelos, M.M., amigos, tíos y primos... GRACIAS, nunca me cansaré de decíroslo.

   Hace un año, como aplicada infante que pide a sus Reyes Magos de Oriente, yo osé desear algunas cosas para este 2016 que pronto acabará:

1. Salud. La primera, en la frente. Pero la cosa mejoró.
2. Risas y abrazos. Risas no tantas, abrazos muchos.
3. Paciencia y tolerancia. Estaba relacionado para con la vida social pero como he tenido no cuenta.
4. Concentración. En la oposición siempre he sido de mente dispersa, pero la voluntad lo puede todo.
5. Cantar. Ahí he cumplido 100%.
6. Moverme. Cero patatero, absoluto sedentarismo.
7. Desengancharme del móvil. Aquí también he sido campeona. He pasado muchos días sin siquiera mirarlo, no digamos ya redes sociales y sucedáneos. Ahora bien, estas últimas semanas tengo un enganche considerable, estoy todo el santo día pegada a ese cacharro.
8. Leer. El año empezó bien, estuve muy enganchada con Ayla, pero después se instaló una sequía que aún persiste.
9. No quejarme. Uy fatal... he apretado los dientes pero se ha enterado hasta el gato. También es verdad que cuando estoy peor no soy de contarlo, no me gusta lastrar a nadie.
10. Aprobar la oposición. =DDDDDDDDDDD Como sabéis, ¡LO CONSEGUIMOS! Madre mía, todavía me cuesta creérmelo. Hay momentos en los que caigo en la cuenta y pienso "¡¿pero de verdad de la buena?!". No podéis haceros una idea de lo que me ha costado aprobar la puñetera oposición, o bueno, pensándolo bien sí que podéis haceros una idea. Este último año de oposición ha sido un año de muchas renuncias, tengo que reconocer que me he sacrificado más de lo saludable pero al final ha merecido la pena, afortunadamente. 

   Dejemos ya los sentimentalismos, que mi actitud hoy va por otro camino...


   Compañerx, disfruta lo que puedas permitirte y que la otra cara de la moneda no te atormente. Ten presente que al final se llega, salvo que prefieras otro camino =) Deseo que en este 2017, además de salud, tengas fuerza para el estudio, los cantes y las renuncias y sobre todo que la justicia no se demore. Paciencia, esfuerzo y esperanza.




¡¡¡FELIZ Y FRUCTÍFERO 2017!!!





Un abrazo compañerxs.

martes, 20 de diciembre de 2016

LA ENTRADA DE MIS SUEÑOS

¡¡¡¡¡HE APROBADO!!!!!


¡APROBADA APROBADA APROBADAAAA!

¡DIOS MÍO HE APROBADO LA OPOSICIÓN!

Se acabó, se terminó, ¡lo conseguí! ¡LO CONSEGUIMOS!


   Se podía, se llegaba, era verdad...

   Cuando estás exhausta, crees que no puedes más, cuando crees que has alcanzado tu límite te descubres aún caminando, memorizando, renunciando, luchando. Y cuando peor lo estás pasando te dicen que has A-P-R-O-B-A-D-O, que enhorabuena, que lo alcanzaste.

   Y no te lo crees, piensas que no puede ser, que algo puede salir mal, tu cuerpo no puede absorber tanta felicidad. Pero siguen convenciéndote, te dicen que no es un sueño, que es la justa recompensa, la consecuencia lógica... y empiezas a creértelo, con los días.

   Que no habrá que volver a estudiar, que podrás salir, pasear, reír, vivir. Que vas a trabajar de lo que hace unos años sólo podías soñar, ¡que vas a ser juez! Que tienes la vida resuelta, que ya no serás una carga de nadie, que serás autónoma y libre. Que el día del segundo oral es el día de la mayor proeza de tu vida, que es el primer día del resto de tu vida.

   Y pienso que esto no lo he conseguido yo, que lo hemos conseguido muchas personas, que todos hemos empujado, sufrido y llorado. Que aunque en el BOE sólo salga mi nombre, tras esta plaza hay muchos más. Ruego estar a la altura que ellos merecen, para agradecerles siempre todo lo que han hecho por mí. Ser digna de mi profesión y digna de mi madre, de mi padre, de mi pareja, de mi RCB. Estar a la altura de mis abuelos, amigos, tíos, primos, compañeros.

   Me siento tan afortunada que me da miedo.



   Por último me gustaría contaros una anécdota. Un día cualquiera, un par de meses antes del oral, iba yo en el coche tras salir del preparador y sonó una canción. Era muy peculiar, me marcó. Los días posteriores no podía parar de recordarla, esas trompetas repetían su cadencia una y otra vez en mi cabeza. Pasaron las semanas y seguía rememorándola, mientras estudiaba, cuando me duchaba, al ir a dormir... Ni siquiera sabía qué canción era, pero sí sabía que era de una película de Tarantino. Aunque busqué en YouTube entre las listas de reproducción de Django no di con ella. Un día acudí a mi RenacuajoConBarba: 

- ¿Tú sabes qué canción es esa canción de Tarantino, la de las trompetas? Quizás de Kill Bill...

- Mmmm puede que sí, creo que sí.

- ¿En serio? ¡¿Con lo poco que te he dicho y sabes cuál es?!
- Creo que sí, creo que es la del “coffin”. 

- ¿Cómo? ¿La del qué?

Por toda respuesta me puso este vídeo de YouTube:



Y sí, era la canción...


Un abrazo compañerxs.




sábado, 1 de octubre de 2016

Ojalá


   Tachando cuadraditos en el calendario y peleándome con el planning (a hostias limpias), pasan mis días. No pensé que fuera a tardar más de un mes y medio en escribir estas cuatro líneas, pero os reconozco que el tiempo me viene escaseando. Cuando consigo rascar un par de horillas, algún día tras el preparador, se las dedico a Mi Mongolito, resignado a no tener novia. Excepcionalmente también ha habido alguna cena con amigos y consiguiente sentimiento de culpa al recogerme 45 minutos más tarde de "lo permitido".

   En definitiva, a la pregunta de por qué no me paso más por éste, mi rinconcito, la respuesta: porque no me da la vida. Reconozco que tengo entradas escritas y listas para publicar pero me he contenido. En particular totalmente terminadas son dos: una sobre el post-oral, en la que cuento esa sensación de Felicidad Suprema (nunca mejor dicho), y otra todo lo contrario, de hace unas semanas. La entrada feliz decidí no publicarla por superstición, no fuera a ser que el universo descubriera el enorme regalo que me había dado al aprobar el segundo examen de la oposición y decidiera por ello cortar el grifo. Tonterías de una... o no. La segunda, la "entrada de la miseria", porque fue de unos días feos que pasé y cuando la di a leer no tuvo muy buena acogida que digamos, temieron que me fuera a suicidar. Así que he decidido dejarla donde está, en el bolsillo de la agenda, en el reverso del esquema de un tema (porque tuve que escribirla mientras estudiaba, entre lágrima y lágrima xD).

   En todo caso, me gustaría publicarlas algún día. Me gustaría publicar muchas entradas, algunas están medio escritas. Blogger me recuerda que tengo 49 borradores, a lo que habría que añadir otros tantos en notas del móvil, listas de la agenda e ideas proyectadas. Vamos que hay OV para rato.

   Lo suyo (y éste es el único motivo, claro está, obviamente) es que tuviese la suerte de aprobar el tercer y último examen para poder publicar mucho muchísimo (cara de angelito aquí). ¿Habéis visto lo malvada que soy? Queriendo que en el universo vibren deseos por mi plaza. Es que esa es otra de mis neuras, pienso que cuantas más personas lo deseen, más fácil es que se materialice el aprobado. Tonterías de una... o no. En todo caso, es pensar en escribir desde la Escuela Judicial y se me inundan los ojos.

   Ahora mismo, y abusando de nuevo de vuestra paciencia, tengo que "pediros un tiempo". Me quedan unos mesecitos interesantes... unos mesecitos que podría llamar "de crecimiento ante la adversidad" (por no decir "de jodimiento hasta la infinidad"). Volveré, ojalá sea con buenas noticias y si no es así habrá que levantarse, decidir qué hacer con mi vida y continuar.


Uno de los ya lejanos días "libres" de verano.
   PorCierto1: No sabéis la ilusión que me haría compartir mi anheladísima alegría con vosotrxs; llevo años soñando con esa entrada, desde que empecé con el blog. Ojalá llegue algún día.

   PorCierto2Yo estoy bien dentro de lo que cabe, pero esto es horroroso, con todas las letras. Me estoy haciendo con una mandíbula de hierro.

   PorCierto3: "Ojalá" procede de law sha'a Allah, "si Dios quisiera".




Un abrazo compañerxs.

domingo, 7 de agosto de 2016

Primer oral 2016

   Los últimos meses han sido los más duros de toda la oposición. Al principio pensé dividir la entrada en tres partes, como hice en el año 2014 y contar el antes, el durante y el después del examen, pero me voy (y os voy) a ahorrar el "antes" porque tampoco es cuestión de ser masoquista.

   Así rápidamente, y siguiendo la línea temporal, estos últimos meses pudieran resumirse en: agobio por conseguir estar al 100%, agobio por cumplir el planning de la muerte y agobio por el mismo examen. En particular las semanas de justo antes del oral han sido de dulce: ataques de ansiedad y ganas de vomitar casi que continuas, todo me caía mal al estómago. Otras, más benignas, anomalías detectadas han sido: hablar sola mucho (pero mucho bastante), adorar la lluvia o alcanzar el récord de los diez días sin salir de casa ni a tirar la basura.

   Para sorpresa de servidora y allegados llegué viva al día del examen. Ahí que estaba yo a las 7:00 dispuesta a repasar unos 50 o 60 temas pseudo pendientes (respecto a mi equilibrado, cuerdo y factible planning). Entre valeriana y valeriana fueron pasando los temas y las horas y me encajé en el almuerzo aún repasando. Aunque no me di cuenta (no estaba yo muy atenta al mundo exterior) Mi Mongolito se entretuvo en hacerme vídeos que atestiguan como, entre plato y plato, aún pasaba folios como una posesa.

   Llegó el momento de arreglarse el pelo, restar moreno flexo a la cara y enfundarme mi outfit de Opositora Suprema. Una vez parapetada con estampitas de vírgenes, laurel y amuletos; con la comida amenazando por subir mi garganta y los temas pidiéndome a gritos un último vistazo, nos dispusimos a recorrer la ciudad hasta Marqués de la Ensenada. Porque, "para despejarme" y antes que coger el metro, preferí un paseo a las 15:30 en verano por la capital del Reino de España. Debo decir que a pesar del calor, me vino bastante bien ver la luz del sol.



   Puesto de seguridad, acreditación e indicaciones del policía para llegar a la Sala. Ya nada era nuevo, de hecho han sido muchas veces las que he pasado por esos formidables pasillos, sin embargo las puertas verde y doradas siguen reblandeciéndome las piernas por más convocatorias que pasen. 




   Llego la primera, para cumplir con la costumbre, y me siento en el banco del pasillo. Y me levanto y me siento. Y voy al baño y compruebo el crono siete veces. Y miro que he silenciado el móvil y lo vuelvo a mirar. Y entonces llega un hombre que se encamina a la puerta del examen y lo miro y no hace lo propio, así que pienso que me ha ignorado. Y pienso que viene con malas pulgas, que lo voy a tener más complicado y que voy a suspender. Y al momento sale y prefiero no mirarlo pero de refilón veo que me iba a saludar y yo me he hecho la sueca. Y ahora he quedado fatal y pensará que soy una estúpida y que no merezco aprobar. Y después llegan más miembros del Tribunal y los miro hasta con descaro dispuesta a saludar en latín si hace falta. Y mis paranoias y yo siguieron en el banco de la paciencia hasta que empezaron a llamar a los compañeros y también después. Y cuando ya parecía que estaba tranquila, sale la compañera y ceremoniosamente escucho mi nombre completo.



   Con DNI, bic, cronos, pañuelos y menos valor del que aparento cruzo la centenaria puerta. El Secretario me toma el carnet y dice mi nombre. A continuación remueve la primera bolsa y me doy cuenta de que ya ha empezado la partida. Esa para la que me llevo preparando casi cuatro años, la que tantas pesadillas e ilusiones me ha dado, la que quiero y tengo que ganar, no sólo por mí sino por todos los que hay sujetándome, que lo merecen más que yo. Bolsa roja número 1, saco una ficha de todas las planas y redonditas que se revuelven dentro. Me gusta, al menos voy a poder empezar medio con seguridad. Anota el tema el Secretario y continuamos para bingo. Tras sacar las 5 fichas toca decidir si renunció y cambio uno de los temas. Me decido, procedo y me siento, cual acusada, a la vez que detonó el contador. Ya no hay vuelta atrás. Empiezo el esquema por constitucional, intentando escribir los epígrafes medió legibles pero tengo la mano agarrotada por los nervios. A trancas y barrancas acabo los esquemas cuando el crono acaba de pasar los 14:30 minutos, lo paro, me pongo agua, bebo, miro al frente y  el Presidente me invita a comenzar.
Con la venia del Tribunal comienzo mi exposición. Tema x de Derecho constitucional...
   Y muy rápidamente van pasando los minutos, sin apenas ser consciente de la transcendencia del momento, de todo lo que me estoy jugando, de todas las esperanzas que hay puestas en mí. El de constitucional me gustaba, así como otro de los que me tocó. Después había dos que ni muy mal ni muy bien, uno de ellos era más complicado pero no lo llevaba mal y el otro era facilito pero fue de los primeros que me vi en el repaso final. De los 5, también tuve un tema que sabía iba a tener que luchar más, lo que no me imaginé era que iba a pasar tan mal trago. Se me encallaron los artículos y la fluidez también sufrió un notable bajón.

   Vi que alcanzaba los 60 minutos y rematé el tema de penal especial. Acabé metiéndome un poco en los 5 minutos de gracia y, con la mecánica de la costumbre, involuntariamente puse el contador del crono a cero. Me quedé sin saber los tiempos parciales de los temas y la duración total, qué rabia me dio eso.

   Fin. ¡Había terminado! Lo había pasado mal, para qué engañarnos, lo pasé mal antes durante y después. Salí con la incertidumbre de no saber qué iba a reflejar él acta. El tema jodido me mandaba al pozo...

   Y, con esas, de nuevo al banco de la tortura, a esperar. No me quiero ni imaginar cómo debe ser en las oposiciones que tardan días o meses en dar la nota... Yo sólo sabía repetir "he hecho todo lo que he podido...", me daba tranquilidad. Eso y la mano de Mi Mongolito, al que algún día le haré un monumento.



   Tras lo que parecieron años de impaciencia acabó su examen el último compañero. Revolcón de estómago. En pie, me acerco... y la palabra mágica: ¡aprobada!.



Un abrazo compañerxs.




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