jueves, 24 de agosto de 2017

Partida... gracias compañerxs

   Ya hace mucho tiempo que cada vez que me acuerdo el blog noto un pellizco en el estómago. No me siento bien. Lo abandoné en enero... Son demasiadas cosas las que han cambiado. Era complicado cumplir con mis propósitos para este rincón que tantísimas alegrías me ha dado. No sólo complicado por no encontrar tiempo, también porque tampoco encontraba ya las ganas de antaño. Me da tristeza decirlo pero la ilusión de escribir se fue. Quizás mi mente ha querido dar un portazo a la oposición definitivamente y escribir aquí no sea sino rememorar esa etapa tan dura, la cual sin embargo también me ha dado granes satisfacciones.

   Releyendo las últimas entradas me siento extraña, son demasiadas emociones, demasiados recuerdos. No puedo creer que de esas palabras hasta hoy sólo disten unos meses, miro atrás y me pregunto si realmente fui yo la que pasé por todo eso, si no fue una pesadilla que devino en dulce sueño. ¿Soy la misma persona?


Fuente

   Es de justicia decir adiós. Poner un punto final a este proyecto que tanto me ayudó, que tantas amigas me ha dado. GRACIAS. Cada uno de vuestros correos y comentarios diciendo que os gustaba mi blog, que os ayudaba, que os divertía... me llenaban de felicidad. Aunque inicialmente así lo pretendía, no seguiré publicando. Eran muchos lujos los que quería contaros, muchas frikadas, las experiencias por la Escuela... Ahora todo me parece más complicado de lo que pensé. He ido demorando el escribir estas líneas porque me daba pena pero también porque me daba pereza. ¿Quién me iba a decir que me iba a volver tan comodona? Me paso las tardes viendo series, haciendo papeles que me ilusionan, saliendo de cañas, leyendo... 

   Lo cierto es que la vida post-oposición es maravillosa. Os animo a que estudies con todo el arrojo y el coraje del que seáis capaces. Aunque puede parecer poco tiempo el que dista desde mi aprobado yo siempre afirmo que HA MERECIDO LA PENA. Y si volviera atrás me volvería a embarcar en esta locura. Me encanta lo que hago hoy y me encanta la profesión que voy a desempeñar el resto de mi vida (si no la lío demasiado).

   Siento que os he traicionado... espero que podáis perdonarme el irme. No voy a publicar las dos entradas que anuncié: la de la felicidad post-aprobado la publicaría con gusto pero he comprobado que no sé cómo coj----- la borré sin querer (sí, soy así de lista); y la entrada de la miseria me parece demasiado tétrica para dejarla aquí en el blog como broche de cierre, el blog no se lo merece. De todas formas quienes tengáis muchísimo interés en leerla podéis mandarme un correo en las próximas semanas y os la envío (algunas semanas más tendré el correo operativo). No quiero borrar el blog, no puedo, me da demasiada pena. Algún día volveré a leer entradas y, aunque me muera de vergüenza, me emocionará.




   He querido publicar antes del cierre la entrada que escribí hace unos meses para ayudar a una compañera, me pidió unos consejos para el oral a través de un comentario y me puse a escribirla a toda pastilla para que la tuviera a tiempo de su examen. 

    Seguramente algún día vuelva a escribir, probablemente desde el anonimato, abriré un nuevo blog y compartiré mis desvaríos. Esta idea me da esperanza y me hace un poco menos amargo este trago, no sabéis la de lágrimas que acompañan a esta entrada.



   Gracias por mucho. ¡Ánimo y fuerza valientes!



Un abrazo compañerxs, siempre OV.





Mi experiencia con los orales

   Tal y como me cuentan los compañeros, hay muchas formas de preparar, afrontar, realizar y aprobar un examen oral, al menos de Judicatura. Yo puedo contaros qué me ha ido bien a mí o cómo he conseguido cruzar al aprobado pero eso no significa que sea lo que os pueda valer a vosotrxs, cada uno tiene que buscar su fórmula.

   Dicho esto, me gustaría recopilar una serie de claves que me sirvieron en su momento, por si queréis probar cómo os va con ellas o simplemente tenéis curiosidad por conocer cómo hice para conseguirlo.


Fuente


- LOS MESES Y LAS SEMANAS PREVIAS -

   A. Me olvidé del móvil. Mientras estudiaba, como mínimo, tenía quitado el Wifi y los datos móviles, pero en la mayoría de las ocasiones directamente lo apagaba para que así fuera más farragoso poner Internet (implicaba encenderlo y ahí se iba mucho tiempo). De esta forma reduje muchísimo las distracciones. Sólo miraba el móvil en desayuno, comida y cena, pero en los últimos meses sólo en la cena o ni eso.

   B. Hacer simulacros y completos. Cada cierto tiempo (al principio una vez al mes, después una vez cada dos semanas y por último una vez a la semana) me sentaba con el papel en blanco, el cronómetro y el programa para estar una hora entera cantando los temas que había llevado para esa semana, la anterior u otros más atrasados. A veces me grababa (y me moría de la vergüenza al volver a verme porque, a mis ojos, siempre lo había hecho fatal).

   C. Cantar atrasados. De ordinario os recomiendo que lo hagáis, que no esperéis a estar cerca del examen para cantar temas de hace dos, tres o más semanas y ver cómo os desenvolvéis. Es de las cosas que yo cambiaría si volviera atrás y empezara de cero.

   D. Repasar los temas cantados. Creo que es cuando realmente se ancla lo que llevas más flojo de un tema. Te das cuenta de tus fallos, lo cual te llama la atención y hace que lo fijes en la memoria mucho mejor.

   E. Prepárate a conciencia el primer bloque de cada examen. El primer tema es con el que vas a presentarte al Tribunal y ya sabemos la importancia de las primeras impresiones. Empezar con un tema machacado y que te dé seguridad puede hacer que te perdonen algún desliz en los últimos. A la inversa, si empiezas regular vas a estar más en el punto de mira y a lo largo del examen tendrás que cargar contra la idea que se han construido de que quizás no llegas al aprobado. No sé si me explico muy bien pero, en definitiva, el primer bloque (Constitucional y Procesal Civil I) creo que hay que intentar hacerlo rozando la perfección, pienso que empezar así les predispone al aprobado y te chuta seguridad de cara al resto del oral. Ahora bien, esto no obsta para que se haga un primer tema mediocre siendo el resto del examen bueno y se apruebe, que hay de todo, no agobiaros.

   F. Controla los ataques de ansiedad. Es normal tener más de uno, es demasiada presión y demasiado lo que nos exigimos (concentración máxima, rendimiento pleno, con mínimo descanso y mínima evasión). Cuando te ocurra concédetelo, llora, patalea y abraza a quien tengas cerca, que te acompañe y te meza como se merece la/el niñx pequeñx que tienes dentro y que está sufriendo. Si bien, también debemos intentar no alcanzar a ese nivel de angustia, tanto de forma regular no llevándonos al límite, cuidando la alimentación y los descansos; como de forma puntual, estando alerta y aflojando la exigencia para ese día. Es decir, si vemos que el día va de culo no apretándonos aún más para cumplir el planning, sino yendo a lo liviano (si hay que ponerse con el gustoso Tema 1 de Procesal Penal aunque no tocaba ese día, se hace, porque con el procedimiento de apremio sabes que no vas a poder) y salir a dar un paseo o cortar antes el estudio.

   G. El planning es una guía, no un mandamiento. Suelen ser previsiones criminales y lo normal es no poder cumplirlo al 100%. Bien pues que no cunda el pánico, se reajusta en la medida de lo posible y se respira hondo porque sin el maldito planning también se puede aprobar. En todo caso, hay que hacer una planificación realista y no pretender dar 10 vueltas al temario si tienes 3 meses, lo único que vas a conseguir es traerte ansiedad y frustración. 

   H. Cree en ti y dítelo. Yo cada noche, antes de dormir, me bombardeaba con mensajes positivos, intentaba convencerme de que estaba haciéndolo bien, que estaba dando todo de mí, que iba a llegar bien preparada, que en el examen iba a estar tranquila, que iba a exponer con seguridad y contundencia, que iba a merecer aprobar y que iba a aprobar. Os puede parecer una soberana gilipollez pero lo hice durante meses, también rezar rogando merecer el aprobado, y al final, no sé si milagrosamente, aprobé.



- EL DÍA DEL EXAMEN -

   1. Deja todo previsto y planeado. La ropa que vas a llevar, la hora a la que vas a salir de casa, el recorrido que vas a hacer hasta el TS... que no haya ningún factor sorpresivo que te pueda descolocar ese día. Incluso lo que vayas a desayunar o comer, tenlo controlado, no vaya a ser que sea algo novedoso y te caiga mal al estómago.

   2. Come. No vayas sin azúcar porque ese es el motor de nuestro cerebro y aunque tú te notes excitadx por el examen tu cerebro no rinde igual sin alimento. A pesar de que lo único de lo que tengas ganas sea de vomitar, fuérzate a comer algo con antelación suficiente.

   3. Tómate algo que te relaje. El año 2015 yo fui sin ningún tranquilizante y creo que es un error, porque se está en tal estado de nervios y de presión que al final eso nos la juega. Es más fácil bloquearse o no saber salir de un atolladero si estas desquiciadx de los nervios (que es como llegaba yo). En mi caso fue la valeriana la salvación, pero hay quien opta por sumial o incluso lorazepam (cuidado, consultar siempre con el médico y probarlo con antelación).

   4. Haz el teatrillo de la seguridad. Aunque hayas intentado llegar tranquila y segura de ti misma al examen, una vez en los pasillos de las puertas verdes es complicado mantener esa pretensión, así que al menos actúa como si lo estuvieras. Anda despacio y levanta el mentón, saca pecho y habla sin prisa, es tu día.

   5. Haz los esquemas o no los hagas, pero aduéñate de esos 15 minutos. Esto depende de lo que acostumbres en el preparador. Hay quien repasa mentalmente los temas, en mi caso hice los esquemas. Los hice rápido, sólo con la estructura y algunos artículos para tener una guía. No preocuparos si se olvidan cosas por anotar porque eso viene a la memoria mientras cantamos y aún si lo omitimos probablemente no se den cuenta porque ellos no tienen tu tema en la retina y sólo valoran lo que tú expones. Salvo que sea algo fundamental en el tema (que eso no se te iba a olvidar, creéme), ellos no van a notar que se te ha olvidado decir X doctrina o la sentencia Y.

   6. Con la venia, aquí estoy yo y éste es mi examen. Intenta mirar a los ojos, ir recorriendo a todos los miembros del Tribunal, haz pequeñas pausas entre epígrafes y al acabar cada tema, para que puedan seguirte bien, antes de cantar un artículo di siempre el número para que puedan seguirte mejor, si es un artículo difícil y que te sabes muy bien anúncialo con pomposidad (por ejemplo añadiendo "del Código civil" tras el número) para que les de tiempo a buscarlo y ver que clavas su literalidad; utiliza distintos conectores y ve cambiando las expresiones, busca sinónimos ("el artículo XXX establece/expresa/indica/anuncia/expone/ordena/prohíbe/prescribe/..."), cambia el tono de voz para marcar énfasis, bebe agua cuantas veces lo necesites, no dejes de mirar el cronómetro y controla bien los tiempos. Todas son cosas que se pueden ensayar en los simulacros, eso es lo que yo intentaba. Todo el mundo llega cansado y nervioso al examen, lo normal es que las cosas no salgan como cuando cantas en casa, ellos lo saben, también lo tienen en cuenta, no preocuparos.

   7. Repítete que lo mereces y que lo vas a conseguir. Tienes que ser justa contigo misma, te ha costado sangre, sudor y lágrimas llegar hasta la puerta de la Sala, lo has pasado fatal no, lo siguiente, y lo cierto es que controlas el temario. La suerte favorece a la mente preparada. Confía en ti. Entra en la Sala como si llevaras esperando ese momento toda tu vida, sabiendo que cierras una etapa y empieza otra mejor, una con más luz. Entra pisando fuerte y diciendo aquí estoy yo, este año no se me escapa, joder.



¡Mucha fuerza y mucha justicia!



Un abrazo compañerxs.



jueves, 5 de enero de 2017

El mejor canal de Youtube de la historia

   Y de la Historia. Cuando lo descubrí, allá por mayo, me ilusioné tanto que no me bastó con verme de corrido todos los vídeos que había hasta el momento en el canal , sino que me puse a buscar otros similares, divulgativos y amenos. Cuál fue mi sorpresa al ver la escasez de ellos. Ni siquiera encontré en inglés, sí muchos de ciencias puras, pero de ciencias sociales andaba la cosa cortita. Así que, vista la falta de alternativas, la subida de un vídeo de Pero eso es otra historia me emocionaba como si fuera día de descanso.

   El canal está organizado cronológicamente, es decir, comienza por el origen de la Tierra y va avanzando en la Historia. He aquí el primer vídeo subido:



   Mis vídeos preferidos son los de los mitos y leyendas, no me diréis que no son la leche frita:



   También tengo que decir que, gracias a este canal, me siento bastante imbécil, pues caigo en la cuenta de lo ignorante que soy. Y reparo en lo poco que estudiamos de Historia en la ESO, bachillerato, carrera... a pesar de lo importante que es para el individuo y la sociedad, el libre pensamiento y la democracia.



   Precisamente para paliar mi analfabetismo histórico me he propuesto volver a verme estos vídeos tantas veces como haga falta, hasta que me aprenda el grueso de la información que contienen. Una, que es muy friki y como ya no tiene que memorizar artículos se va a dedica a estudiar Historia (y física, música, idiomas...). De los problemas cerebrales ya venía yo avisando, que no penséis que es sólo por los últimos meses de estudio. Además, tampoco sé si puedo achacar toda la culpa de mis idas de olla a la oposición, que quizás venía yo ya así de fábrica.




   Si os gusta la Historia, se trata de un lujo que podéis aprovechar para los descansos, es lo que yo hacía ^^




   PorCierto: Espero que se porten bien los Reyes Magos, ¡seguro que habéis sido buenísimos este año!


Un abrazo compañerxs.

sábado, 31 de diciembre de 2016

2016, gracias

   Para cumplir con la tradición me paso por aquí a ultimísima hora, cuando aún me quedan cosas que cocinar, modelito por decidir y muchos amigos a los que felicitar (*empecé a escribir a las 13:30 horas...). Pero no podía parar de acordarme de mi última entrada del año pasado (Despidiendo el 2015, anhelando el 2016). Esa entrada me reclamaba una respuesta, un repaso de los "anhelos" pasados. Pero antes de entrar en ese repaso me gustaría dar las gracias a este año. 



   El 2016 ha sido el peor el mejor año de mi vida. Digno de maldición y de adoración, de olvido y de recuerdo, de sufrimiento y de felicidad. Es un año que no olvidaré jamás, hay fechas, personas y momentos marcados a fuego en mi ser. 2016, gracias por mucho:

  • Nuestra casita
  • La noticia de la boda
  • Mejoría en cantes
  • Sorpresa amigos
  • El pueblo
  • Miaru, tesoro
  • Volar tras primer oral
  • Salve
  • Lo orgullosa que estoy de mi RcB
  • La escapada playera
  • Todos juntos, todos
  • La inmensa ayuda de mi R.
  • MI SUEÑO
  • Paisajes verdes
  • Mi amiga Luchadora
  • Completos
  • Salud
  • Devolverme a C.
  • Las exquisitas tartas de mi madre
  • Drag
  • Regalitos post-aprobado
  • Mi compi
  • El clan del oso cavernario
  • Ara Malikian
  • Flores
  • Pequeña L.
  • Lo cohetes de mi M.
  • Cumple J.
  • La fuerza, valor y coraje para llegar hasta aquí
  • Los míos, que merecen mención aparte, increíble. Papá, mamá, RcB, abuelos, M.M., amigos, tíos y primos... GRACIAS, nunca me cansaré de decíroslo.

   Hace un año, como aplicada infante que pide a sus Reyes Magos de Oriente, yo osé desear algunas cosas para este 2016 que pronto acabará:

1. Salud. La primera, en la frente. Pero la cosa mejoró.
2. Risas y abrazos. Risas no tantas, abrazos muchos.
3. Paciencia y tolerancia. Estaba relacionado para con la vida social pero como he tenido no cuenta.
4. Concentración. En la oposición siempre he sido de mente dispersa, pero la voluntad lo puede todo.
5. Cantar. Ahí he cumplido 100%.
6. Moverme. Cero patatero, absoluto sedentarismo.
7. Desengancharme del móvil. Aquí también he sido campeona. He pasado muchos días sin siquiera mirarlo, no digamos ya redes sociales y sucedáneos. Ahora bien, estas últimas semanas tengo un enganche considerable, estoy todo el santo día pegada a ese cacharro.
8. Leer. El año empezó bien, estuve muy enganchada con Ayla, pero después se instaló una sequía que aún persiste.
9. No quejarme. Uy fatal... he apretado los dientes pero se ha enterado hasta el gato. También es verdad que cuando estoy peor no soy de contarlo, no me gusta lastrar a nadie.
10. Aprobar la oposición. =DDDDDDDDDDD Como sabéis, ¡LO CONSEGUIMOS! Madre mía, todavía me cuesta creérmelo. Hay momentos en los que caigo en la cuenta y pienso "¡¿pero de verdad de la buena?!". No podéis haceros una idea de lo que me ha costado aprobar la puñetera oposición, o bueno, pensándolo bien sí que podéis haceros una idea. Este último año de oposición ha sido un año de muchas renuncias, tengo que reconocer que me he sacrificado más de lo saludable pero al final ha merecido la pena, afortunadamente. 

   Dejemos ya los sentimentalismos, que mi actitud hoy va por otro camino...


   Compañerx, disfruta lo que puedas permitirte y que la otra cara de la moneda no te atormente. Ten presente que al final se llega, salvo que prefieras otro camino =) Deseo que en este 2017, además de salud, tengas fuerza para el estudio, los cantes y las renuncias y sobre todo que la justicia no se demore. Paciencia, esfuerzo y esperanza.




¡¡¡FELIZ Y FRUCTÍFERO 2017!!!





Un abrazo compañerxs.

martes, 20 de diciembre de 2016

LA ENTRADA DE MIS SUEÑOS

¡¡¡¡¡HE APROBADO!!!!!


¡APROBADA APROBADA APROBADAAAA!

¡DIOS MÍO HE APROBADO LA OPOSICIÓN!

Se acabó, se terminó, ¡lo conseguí! ¡LO CONSEGUIMOS!


   Se podía, se llegaba, era verdad...

   Cuando estás exhausta, crees que no puedes más, cuando crees que has alcanzado tu límite te descubres aún caminando, memorizando, renunciando, luchando. Y cuando peor lo estás pasando te dicen que has A-P-R-O-B-A-D-O, que enhorabuena, que lo alcanzaste.

   Y no te lo crees, piensas que no puede ser, que algo puede salir mal, tu cuerpo no puede absorber tanta felicidad. Pero siguen convenciéndote, te dicen que no es un sueño, que es la justa recompensa, la consecuencia lógica... y empiezas a creértelo, con los días.

   Que no habrá que volver a estudiar, que podrás salir, pasear, reír, vivir. Que vas a trabajar de lo que hace unos años sólo podías soñar, ¡que vas a ser juez! Que tienes la vida resuelta, que ya no serás una carga de nadie, que serás autónoma y libre. Que el día del segundo oral es el día de la mayor proeza de tu vida, que es el primer día del resto de tu vida.

   Y pienso que esto no lo he conseguido yo, que lo hemos conseguido muchas personas, que todos hemos empujado, sufrido y llorado. Que aunque en el BOE sólo salga mi nombre, tras esta plaza hay muchos más. Ruego estar a la altura que ellos merecen, para agradecerles siempre todo lo que han hecho por mí. Ser digna de mi profesión y digna de mi madre, de mi padre, de mi pareja, de mi RCB. Estar a la altura de mis abuelos, amigos, tíos, primos, compañeros.

   Me siento tan afortunada que me da miedo.



   Por último me gustaría contaros una anécdota. Un día cualquiera, un par de meses antes del oral, iba yo en el coche tras salir del preparador y sonó una canción. Era muy peculiar, me marcó. Los días posteriores no podía parar de recordarla, esas trompetas repetían su cadencia una y otra vez en mi cabeza. Pasaron las semanas y seguía rememorándola, mientras estudiaba, cuando me duchaba, al ir a dormir... Ni siquiera sabía qué canción era, pero sí sabía que era de una película de Tarantino. Aunque busqué en YouTube entre las listas de reproducción de Django no di con ella. Un día acudí a mi RenacuajoConBarba: 

- ¿Tú sabes qué canción es esa canción de Tarantino, la de las trompetas? Quizás de Kill Bill...

- Mmmm puede que sí, creo que sí.

- ¿En serio? ¡¿Con lo poco que te he dicho y sabes cuál es?!
- Creo que sí, creo que es la del “coffin”. 

- ¿Cómo? ¿La del qué?

Por toda respuesta me puso este vídeo de YouTube:



Y sí, era la canción...


Un abrazo compañerxs.




sábado, 1 de octubre de 2016

Ojalá


   Tachando cuadraditos en el calendario y peleándome con el planning (a hostias limpias), pasan mis días. No pensé que fuera a tardar más de un mes y medio en escribir estas cuatro líneas, pero os reconozco que el tiempo me viene escaseando. Cuando consigo rascar un par de horillas, algún día tras el preparador, se las dedico a Mi Mongolito, resignado a no tener novia. Excepcionalmente también ha habido alguna cena con amigos y consiguiente sentimiento de culpa al recogerme 45 minutos más tarde de "lo permitido".

   En definitiva, a la pregunta de por qué no me paso más por éste, mi rinconcito, la respuesta: porque no me da la vida. Reconozco que tengo entradas escritas y listas para publicar pero me he contenido. En particular totalmente terminadas son dos: una sobre el post-oral, en la que cuento esa sensación de Felicidad Suprema (nunca mejor dicho), y otra todo lo contrario, de hace unas semanas. La entrada feliz decidí no publicarla por superstición, no fuera a ser que el universo descubriera el enorme regalo que me había dado al aprobar el segundo examen de la oposición y decidiera por ello cortar el grifo. Tonterías de una... o no. La segunda, la "entrada de la miseria", porque fue de unos días feos que pasé y cuando la di a leer no tuvo muy buena acogida que digamos, temieron que me fuera a suicidar. Así que he decidido dejarla donde está, en el bolsillo de la agenda, en el reverso del esquema de un tema (porque tuve que escribirla mientras estudiaba, entre lágrima y lágrima xD).

   En todo caso, me gustaría publicarlas algún día. Me gustaría publicar muchas entradas, algunas están medio escritas. Blogger me recuerda que tengo 49 borradores, a lo que habría que añadir otros tantos en notas del móvil, listas de la agenda e ideas proyectadas. Vamos que hay OV para rato.

   Lo suyo (y éste es el único motivo, claro está, obviamente) es que tuviese la suerte de aprobar el tercer y último examen para poder publicar mucho muchísimo (cara de angelito aquí). ¿Habéis visto lo malvada que soy? Queriendo que en el universo vibren deseos por mi plaza. Es que esa es otra de mis neuras, pienso que cuantas más personas lo deseen, más fácil es que se materialice el aprobado. Tonterías de una... o no. En todo caso, es pensar en escribir desde la Escuela Judicial y se me inundan los ojos.

   Ahora mismo, y abusando de nuevo de vuestra paciencia, tengo que "pediros un tiempo". Me quedan unos mesecitos interesantes... unos mesecitos que podría llamar "de crecimiento ante la adversidad" (por no decir "de jodimiento hasta la infinidad"). Volveré, ojalá sea con buenas noticias y si no es así habrá que levantarse, decidir qué hacer con mi vida y continuar.


Uno de los ya lejanos días "libres" de verano.
   PorCierto1: No sabéis la ilusión que me haría compartir mi anheladísima alegría con vosotrxs; llevo años soñando con esa entrada, desde que empecé con el blog. Ojalá llegue algún día.

   PorCierto2: Yo estoy bien dentro de lo que cabe, pero esto es horroroso, con todas las letras. Me estoy haciendo con una mandíbula de hierro.

   PorCierto3: "Ojalá" procede de law sha'a Allah, "si Dios quisiera".




Un abrazo compañerxs.

domingo, 7 de agosto de 2016

Primer oral 2016

   Los últimos meses han sido los más duros de toda la oposición. Al principio pensé dividir la entrada en tres partes, como hice en el año 2014 y contar el antes, el durante y el después del examen, pero me voy (y os voy) a ahorrar el "antes" porque tampoco es cuestión de ser masoquista.

   Así rápidamente, y siguiendo la línea temporal, estos últimos meses pudieran resumirse en: agobio por conseguir estar al 100%, agobio por cumplir el planning de la muerte y agobio por el mismo examen. En particular las semanas de justo antes del oral han sido de dulce: ataques de ansiedad y ganas de vomitar casi que continuas, todo me caía mal al estómago. Otras, más benignas, anomalías detectadas han sido: hablar sola mucho (pero mucho bastante), adorar la lluvia o alcanzar el récord de los diez días sin salir de casa ni a tirar la basura.

   Para sorpresa de servidora y allegados llegué viva al día del examen. Ahí que estaba yo a las 7:00 dispuesta a repasar unos 50 o 60 temas pseudo pendientes (respecto a mi equilibrado, cuerdo y factible planning). Entre valeriana y valeriana fueron pasando los temas y las horas y me encajé en el almuerzo aún repasando. Aunque no me di cuenta (no estaba yo muy atenta al mundo exterior) Mi Mongolito se entretuvo en hacerme vídeos que atestiguan como, entre plato y plato, aún pasaba folios como una posesa.

   Llegó el momento de arreglarse el pelo, restar moreno flexo a la cara y enfundarme mi outfit de Opositora Suprema. Una vez parapetada con estampitas de vírgenes, laurel y amuletos; con la comida amenazando por subir mi garganta y los temas pidiéndome a gritos un último vistazo, nos dispusimos a recorrer la ciudad hasta Marqués de la Ensenada. Porque, "para despejarme" y antes que coger el metro, preferí un paseo a las 15:30 en verano por la capital del Reino de España. Debo decir que a pesar del calor, me vino bastante bien ver la luz del sol.



   Puesto de seguridad, acreditación e indicaciones del policía para llegar a la Sala. Ya nada era nuevo, de hecho han sido muchas veces las que he pasado por esos formidables pasillos, sin embargo las puertas verde y doradas siguen reblandeciéndome las piernas por más convocatorias que pasen. 




   Llego la primera, para cumplir con la costumbre, y me siento en el banco del pasillo. Y me levanto y me siento. Y voy al baño y compruebo el crono siete veces. Y miro que he silenciado el móvil y lo vuelvo a mirar. Y entonces llega un hombre que se encamina a la puerta del examen y lo miro y no hace lo propio, así que pienso que me ha ignorado. Y pienso que viene con malas pulgas, que lo voy a tener más complicado y que voy a suspender. Y al momento sale y prefiero no mirarlo pero de refilón veo que me iba a saludar y yo me he hecho la sueca. Y ahora he quedado fatal y pensará que soy una estúpida y que no merezco aprobar. Y después llegan más miembros del Tribunal y los miro hasta con descaro dispuesta a saludar en latín si hace falta. Y mis paranoias y yo siguieron en el banco de la paciencia hasta que empezaron a llamar a los compañeros y también después. Y cuando ya parecía que estaba tranquila, sale la compañera y ceremoniosamente escucho mi nombre completo.



   Con DNI, bic, cronos, pañuelos y menos valor del que aparento cruzo la centenaria puerta. El Secretario me toma el carnet y dice mi nombre. A continuación remueve la primera bolsa y me doy cuenta de que ya ha empezado la partida. Esa para la que me llevo preparando casi cuatro años, la que tantas pesadillas e ilusiones me ha dado, la que quiero y tengo que ganar, no sólo por mí sino por todos los que hay sujetándome, que lo merecen más que yo. Bolsa roja número 1, saco una ficha de todas las planas y redonditas que se revuelven dentro. Me gusta, al menos voy a poder empezar medio con seguridad. Anota el tema el Secretario y continuamos para bingo. Tras sacar las 5 fichas toca decidir si renunció y cambio uno de los temas. Me decido, procedo y me siento, cual acusada, a la vez que detonó el contador. Ya no hay vuelta atrás. Empiezo el esquema por constitucional, intentando escribir los epígrafes medió legibles pero tengo la mano agarrotada por los nervios. A trancas y barrancas acabo los esquemas cuando el crono acaba de pasar los 14:30 minutos, lo paro, me pongo agua, bebo, miro al frente y  el Presidente me invita a comenzar.
Con la venia del Tribunal comienzo mi exposición. Tema x de Derecho constitucional...
   Y muy rápidamente van pasando los minutos, sin apenas ser consciente de la transcendencia del momento, de todo lo que me estoy jugando, de todas las esperanzas que hay puestas en mí. El de constitucional me gustaba, así como otro de los que me tocó. Después había dos que ni muy mal ni muy bien, uno de ellos era más complicado pero no lo llevaba mal y el otro era facilito pero fue de los primeros que me vi en el repaso final. De los 5, también tuve un tema que sabía iba a tener que luchar más, lo que no me imaginé era que iba a pasar tan mal trago. Se me encallaron los artículos y la fluidez también sufrió un notable bajón.

   Vi que alcanzaba los 60 minutos y rematé el tema de penal especial. Acabé metiéndome un poco en los 5 minutos de gracia y, con la mecánica de la costumbre, involuntariamente puse el contador del crono a cero. Me quedé sin saber los tiempos parciales de los temas y la duración total, qué rabia me dio eso.

   Fin. ¡Había terminado! Lo había pasado mal, para qué engañarnos, lo pasé mal antes durante y después. Salí con la incertidumbre de no saber qué iba a reflejar él acta. El tema jodido me mandaba al pozo...

   Y, con esas, de nuevo al banco de la tortura, a esperar. No me quiero ni imaginar cómo debe ser en las oposiciones que tardan días o meses en dar la nota... Yo sólo sabía repetir "he hecho todo lo que he podido...", me daba tranquilidad. Eso y la mano de Mi Mongolito, al que algún día le haré un monumento.



   Tras lo que parecieron años de impaciencia acabó su examen el último compañero. Revolcón de estómago. En pie, me acerco... y la palabra mágica: ¡aprobada!.



Un abrazo compañerxs.




martes, 17 de mayo de 2016

Todos los temas de Judicatura basados en Carperi, ajustados a tiempo y actualizados a 2016

   El otro día recibí un correo que me ha hecho reflexionar y he decido compartir esto con todxs vosotrxs. Os dejo primero el mensaje que recibí:

   Asunto: Apuntes judicatura
Hola que tal, que suerte que seas vividora porque yo desde que he empezado no tengo vida! Estoy buscando unos apuntes resumen de carperi, ajustados al tiempo y actualizados, tu que tienes mas experiencia no sabes donde podria encontrarlos?
(Firma)
Enviado desde mi iPad
   Ya que lo voy a compartir con la persona que me envió el correo, he pensado pasároslo también a todxs lxs demás. Se trata de unos apuntes de nuestra oposición que están bastante bien, son básicamente apuntes de Carperi, aunque tienen más referencias jurisprudenciales y se ve que están completados con otros manuales. Son un poco más extensos que los estrictos 12 minutos, pero se diferencia bien entre lo relevante y lo prescindible. Por último, son conformes a las últimas reformas legales. ¡¿Qué más se puede pedir?! Lo cierto es que son una maravilla y creo que es de justicia que lo comparta con vosotrxs, compañerxs. Si no sois de la oposición de jueces/fiscales, quién sabe, quizás también os sirva. Os dejo el enlace AQUÍ.



   PorCierto1: Sí, las sospechas se confirman, la "proximidad" del examen me está afectando a la cabeza. 

   PorCierto2: Si alguien encuentra esos temas supercalifragilísticos espialidosos que me avise. Se lo ruego.

   PorCierto3: Lo de "Vividora" lo expliqué en la descripción de mi blog ¿O.V.? ¿Lujos?.


Un abrazo compañerxs.


jueves, 21 de abril de 2016

Mi pizza favorita: sencilla, ligera, sana, barata y riquísima

   
  
   Y vegetariana, se me olvidaba. No veas si he puesto el listón alto...

   Me chiflan las pizzas, las pizzas buenas claro; es más me gusta todo lo que tenga masa en general, o pasta, hojaldre, pan, harina... Por otro lado no me gustan las cosas grasientas y me caen bastante mal en el estómago. Por ejemplo, sólo puedo comer patatas fritas de bolsa si después tomo algo más, siquiera pan, porque no si me duele la tripa. Como consecuencia, hay pizzas que no son el santo de mi devoción... es pensar en una de atún y bacon y ya me noto la indigestión (uy un pareado ^^).

   Así que yo las pizzas ligeritas, y mi pizza preferida no podía ser menos. La descubrí hace sólo unos meses pero ya no quiero otra (cuando me da por algo puedo ser muy cansina). Además creo que es muy sana, muy "mediterránea". Por si fuera poco, no requiere de muchos ingredientes y, salvando la masa, éstos suelen estar siempre a mano en cualquier casa. 

¡Al grano!

¡Se le ve el humillo y todo! ¡Mmmmm!

Ingredientes:
- masa de pizza fresca
- tomate frito
- queso rallado (o sustituto vegano)
- 1 tomate fresco
- 3 dientes de ajo
- orégano    

   Hay poca receta que contar, la verdad. Simplemente se extiende la masa, se pone una capita de tomate frito y se añade queso rallado al gusto. A continuación se pone el tomate fresco en rodajas, siendo importante cortarlo muy finito, lo más que se pueda. Por último se añade el ajo muy muy muy picadito y se le da el toque de orégano.

   Las claves de esta pizza son: cortar muy finito el tomate y picar mucho el ajo. ¡No hay más!

   Lo cierto es que tiene un sabor sorprendente, está muy jugosa a la vez que crujiente y los ingredientes se integran muy bien. Importante: no deja sabor a ajo. En serio, ¡probadla!

   Contadme qué os parece si os animáis a hacerla. Ah y si tenéis una pizza favorita, ¡revelad la fórmula secreta!
   
   PorCierto: si sobra un trocito, fría y para merendar está aún más rica jeje.

   PorCierto2: Opoactualización: ahí vamos, luchando contra el planning día tras día. Temas y temas y más temas, poca novedad la verdad. Tachando días en el calendario y con cada vez más ganas de que pase el día D. Pero aún falta, ¡soy de las ultimísimas!  
  


Un abrazo compañerxs.

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